8 productos químicos que pueden afectar tu fertilidad

La fertilidad es la capacidad que se tiene para concebir, esto se produce cuando el óvulo se fusiona con un espermatozoide mientras se encuentra en una de las trompas de Falopio.

Este es el resultado de la interacción de varios factores; tanto biológicos como la edad, el estado de salud, el funcionamiento del sistema endocrino; y así mismo culturales, las prescripciones respecto al sexo y el matrimonio, la división sexual del trabajo, el tipo y ritmo de ocupación.

La fertilidad humana

La fertilidad humana ha sido históricamente significativa, ya que la capacidad de ofrecer al núcleo familiar una prole numerosa era un rasgo muy valorado en las mujeres, y en muchas tradiciones el marido estaba autorizado a anular el matrimonio con una esposa estéril.

Los científicos han descubierto que algunos de los productos químicos han hecho posible una vida más cómoda, pero nos pueden estar quitando, poco a poco, la mayor garantía de supervivencia: la fertilidad.  Ingerir a través de los alimentos, inhalar o simplemente, estar en contacto con productos tóxicos afecta a la fertilidad, en especial a la masculina, ya que la calidad y la cantidad de espermatozoides decae notablemente.

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Esto es preocupante para aquellas personas que trabajan cerca de sustancias químicas o deben manipularlas, sobre todo a escalas industriales. Pero lo que a todos debe inquietarnos es el hecho de que la exposición a algunas sustancias, aparentemente inocuas, que forman parte del entorno cotidiano puede poner en riesgo nuestra capacidad para concebir.

La alimentacion es clave en la fertilidad

La alimentación es uno de los factores clave en la salud y en la fertilidad, pero no solo es necesario consumir una dieta equilibrada, también es fundamental que esos alimentos no estén contaminados con productos tóxicos, algo que lamentablemente no depende de cada uno de nosotros, como es el caso de la carne de animales que han sido alimentados con hormonas y por consecuencia han modificado su metabolismo y el animal no puede metabolizar. Cuando nosotros ingerimos esa carne tampoco tenemos la capacidad de metabolizar esas hormonas, y esas sustancias tóxicas.

La alimentación puede influir en el estrés oxidativo y se ha visto que ciertos hábitos alimenticios pueden disminuirlo y mejorar la función seminal.

Estar sometido a los productos tóxicos muchas veces no depende de uno mismo, pero hay otros factores de riesgo como el tabaco, el estrés, las drogas o una nutrición deficitaria. El consumo de drogas, como el cannabis, también afecta a la calidad del semen, científicamente está demostrado que afecta a la movilidad del espermatozoide y también influye en el proceso para iniciar el proceso de fecundación. Las sustancias químicas que se encuentran en productos de uso cotidiano como la pasta de dientes, el jabón, el protector solar o los plásticos en sí, podrían estar provocando la infertilidad en muchos hombres.

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Según un reciente estudio, estas sustancias no tóxicas tienen un impacto directo sobre los espermatozoides, que podrían reducir su movilidad y provocar la prematura liberación de enzimas necesarias para fertilizar el óvulo.

Varios investigadores han encontrado sustancias químicas en algunos productos, lo que tendría un impacto directo en los espermatozoides y provocaría un aumento del nivel de la infertilidad masculina. Uno de cada tres productos químicos no tóxicos que se utiliza en la fabricación de artículos de uso diario, afectan significativamente a la potencia de los espermatozoides, lo que podría explicar la alta incidencia de infertilidad inexplicada. Este hallazgo plantea preocupaciones sobre la toxicidad oculta en los productos químicos.

¿Una cura para esto?

No obstante, los investigadores creen haber encontrado una nueva forma de poner a prueba el impacto que tienen las sustancias químicas en el uso doméstico de determinados productos, lo que permitirá a las autoridades reguladoras imponer restricciones a la utilización de ciertos productos.

Los científicos consideran que una de cada tres sustancias químicas encontradas fue en productos de uso habitual, como los detergentes o los plásticos, y todos ellos saboteaban la correcta movilidad de los espermatozoides y provocan la prematura liberación de enzimas necesarias para fertilizar el óvulo, lo que haría que el esperma fuera infértil.

Las consecuencias van desde el deterioro de la producción de óvulos a abortos involuntarios continuos, y afectan también a la fertilidad masculina anomalías en el esperma y disminución del número de espermatozoides.

Todo, desde la genética hasta los estilos de vida y la exposición ambiental puede desempeñar un papel. Y en muchos casos, puede resultar imposible cuantificar la exposición que puede poner en riesgo a una persona.

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